El nombre que dan los militares venezolanos a las celdas de castigo: ‘La Casa de los Sueños’

0
96
Un detenido en una celda

La Dirección General de Contrainteligencia Militar (DGCIM), ubicada en Boleíta de Caracas, no se anda con chiquitas, y a muchos no les llega la camisa al cuello ante la posibilidad de acabar en una de sus celdas de castigo, que irónicamente han bautizado como ‘La Casa de los Sueños‘. (Así aclaman a Guaidó mientras Sánchez gana el Goya al mejor actor de comedia: “¡Libertad!”).

Construidas en el subsótano de la sede principal de este organismo represor que bendice Nicolás Maduro, no reúne ni de lejos las condiciones físicas ni legales para mantener a detenidos como una cárcel, más allá de un centro de reclusión provisional.

Según cuenta en ‘Infobae’ la periodista Sebastiana Barráez, allí han enviado a algunos de los más destacados oficiales de la Fuerza Armada venezolana, algunos civiles acusados por el caso de los drones, los pemones del asalto al batallón de selva del estado Bolívar, además del ex juez coronel Ramón Alí Peñalver Vásquez, teniente coronel Carrasco, entre otros.

El alto impacto psicológico, por el encierro en espacios reducidos, es una tortura brutal contra quienes están detenidos en esos aterradores sótanos.

Todos presentan deterioro muscular y óseo, dolores de espalda, lumbares y de los huesos.Los presos ahí resultan afectados por problemas renales, pero se niegan a que se les atienda por eso”, revela uno de los médicos que ha podido examinar a unos pocos de los detenidos.

No se les permite además ver al oftalmólogo, al odontólogo y mucho menos a especialistas como neurólogos o urólogos.

Duermen casi en el piso, porque las colchonetas son muy delgadas y las literas son de concreto. Están proliferando los hongos de piel y la escabiosis o sarna.

Aunque el baño es casi siempre una vez a la semana, los bajantes en las duchas no sirven, lo que causa acumulación de suciedad y con ello micosis en los pies“.

Hace meses fueron cambiados todos los vigilantes, a excepto de los torturadores, que siguen siendo fieles a sus perversas acciones, por lo que son premiados con limosnas económicas. Entre los nuevos carceleros llegaron algunos muy jovencitos a quienes les ha resultado atroz lo que sucede allí con los detenidos.

Esto da miedo” –confiesa para Infobae un joven que apenas ha superado los 20 años-.

“Hay gente muy mala, si usted viera cómo tratan a esos presos, sobre todo a los que también son militares y los enviaron al complejo de celdas nuevas. Los pobres familiares pasan horas solicitando información y hay que negárselas porque esas son las órdenes”.

“Nadie se atreve a decir nada. ¿Cómo se le ocurre? Los castigos pueden ser muy feos. Por lo menos yo no me atrevo, ya lo que quiero es irme. Uno tiene miedo hasta de mirar”.

Un oficial, ex funcionario de Inteligencia, califica a la Casa de los Sueños como “un infierno, ahí la gente tiene que volverse loca”.

Explica que a los detenidos no les permiten las llamadas telefónicas, negándoles ese derecho, como muchos otros. Lo grave de eso es que hay detenidos, cuyos familiares están en el interior del país, que pasan meses sin ningún tipo de comunicación, sobre todo los de familias muy humildes.

Algunos de esos detenidos tienen meses sin recibir visitas porque la familia no tiene dinero ni siquiera para el pasaje. Hay gente ahí que jamás ha recibido una visita ni una llamada porque nadie sabe que están ahí”.

A los recluidos no les permiten ningún tipo de electrodoméstico, tampoco leer ni escribir, porque no hay permiso para libros, libretas ni lápices o lapiceros.

Solo les permiten bañarse una o máximo dos veces por semana, lo que se ha convertido en un peligroso problema de higiene, ya que hay hasta cuatro personas por celda, cuando apenas hay espacio para dos.

La puerta siempre está cerrada, tratando de crear estados de violencia o paranoia entre los presos.

No les permiten respirar aire puro, tampoco recibir sol y mucho menos hacer ejercicios, lo que es muy peligroso para la vida de algunos de ellos; la mayoría sufre de hipertensión, ansiedad, problemas de circulación y diabetes.

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí