La madre que ha matado con una azada a sus dos hijas las tenía sin escolarizar: «Les estoy dando yo clases»

0
144
El domicilio de Vilobí donde han muerto las pequeñashechos

El terrible suceso ha tenido lugar este viernes 13 de diciembre de 2019 en una casa de una planta ubicada en las afueras del núcleo poblacional de Salitja, perteneciente al municipio geronés de Vilobí d’Onyar.

Una madre, María, de 38 años, ha matado al parecer empleando una azada a sus dos hijas, de cinco y seis años de edad, lanzándose posteriormente por un puente en la autopista A-7 a la altura de la localidad de Salt.

Un testigo ha narrado que había llegado hasta el puente conduciendo un Mercedes blanco y luego se habría orillado y parado en el arcén. Salió del vehículo con las ropas manchadas de sangre y se lanzó al vacío sobre un camión que en ese mometo pasaba, que la arrolló.

La mujer falleció horas más tarde en el hospital Josep Trueta de Gerona, donde ingresó en estado muy crítico y fue intervenida de urgencia.

El padre de las dos pequeñas, Josep, de 36 años, que trabaja como director comercial de vehículos de ocasión de la marca Mercedes, fue quien se encontró con los cadáveres de sus hijas con evidentes signos de violencia al regresar del trabajo a las 13.30 horas.

Precisó la asistencia psicólógica y fue atendido por el Sistema de Emergencias Médicas (SEM).

Pese a que Salitja es un núcleo muy pequeño, de apenas 300 habitantes, cuesta encontrar a un vecino que tratara a la pareja formada por Josep y María.

La mayoría ni siquiera sabe sus nombres de pila y sólo los conoce de vista. El matrimonio se instaló en la localidad en 2014 pero no se relacionaba mucho con sus vecinos. Sobre todo ella. A María la describen como una persona «introvertida», que no trabajaba y que apenas salía de casa.

Aunque la mayor de las dos niñas estuvo un tiempo matriculada en el colegio de la localidad, en la actualidad ninguna de ellas estaba escolarizada. Cuenta una vecina que cuando en una ocasión se le preguntó por qué sus hijas no acudían al colegio como el resto de niños del pueblo respondió:

«No las llevo al colegio y no le importa a nadie. Les estoy dando yo clases».

«Ella no salía de casa, pero el marido sí. Le veíamos con las niñas por la plaza del pueblo, con la bicicleta o en el parque, las cuidaba muy bien»,

explica otra vecina tras conocerse el suceso.

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí